Vaya sí que llevo tiempo sin actualizar esto…si esque soy un poco desastre, pero bueno..nunca es tarde para volver a reencontrarme conmigo misma y con mi mente…Si!!efectivamente!!!ya hicimos las paces y hemos estado de vacaciones juntos.
Hemos vuelto llenos de energía, creatividad e imaginación y lo queremos compartir con vosotros!
Hoy os presento un pequeño relato/guión que se me ocurrió de camino a clase..un día, el cual, el metro no estaba tan lleno y había sítio para sentarse!no daba crédito por lo que aproveché la ocasión para disfrutar de algo de comodidad…me puse los cascos y…mi imaginación hechó a volar..“(^_^)”
“LA AGONIA DEL FANTASMA”
Esta es la historia de un fantasma que no logra desatarse de la Tierra.
Está enganchado a unas cadenas, que le mantienen retenido y no le dejan descansar en paz. Cumple todos los requisitos para liberarse salvo uno: a su alrededor, todas las tumbas del cementerio tienen flores, todas… menos la suya.
Estas flores simbolizan el cariño, los recuerdos y los sentimientos que los fallecidos reciben desde la Tierra, para poder ver y seguir el sendero hacia el Más Allá sin que su alma sea destruida por la soledad. Las cadenas no se romperán hasta que su alma deje de estar en pena, gracias al afecto de un ser vivo.
Cerca de él, una hormiga espera, mirando el reloj, pacientemente a su cita. Lleva un ramo de flores. Tras esperar un buen rato, se va entristeciendo poco a poco: le han dado plantón!!
Cabizbaja, se marcha de vuelta a casa, pero por el camino escucha un sonido agónico, triste y estremecedor. Es el llanto del fantasma, que llora amargamente mientras tira de esas cadenas que le condenan a estar atado a su tumba.
La hormiga siente lastima por él, y se acerca para ver si puede ayudarle de alguna forma. Cuando el fantasma se percata de su presencia y la ve, con lágrimas en los ojos, se da cuenta de que la hormiga lleva un ramo de flores. Su expresión cambia radicalmente: alegría, sorpresa, excitación… se adivinan en los ojos del atormentado espíritu: ¡alguien le traía una muestra de cariño, un ramo de flores!
La hormiga, ante el cambio de la expresión en el rostro del espectro, se encuentra desorientada, no comprende a qué es debido. Entonces ve que la mirada del fantasma se concentra en el ramo… ¿será esto lo que ansía? – se pregunta. Así que se encoge de hombros, y le tiende el ramo de flores al espíritu con su mejor sonrisa.
El fantasma coge el ramo de flores, y agarrándolo con fuerza, cierra los ojos, mientras sus cadenas se rompen y asciende al cielo, con una enorme sonrisa de felicidad, terminando de esta forma su triste agonía.














Amigos oníricos